18/11/22

Referentes: Óscar Waiss


(Concepción, 16 de noviembre de 1912 – Santiago, 19 de septiembre de 1994) fue un pensador y teórico socialista chileno, que contribuyó a darle un cariz nacional y latinoamericanista al Partido Socialista de ese país.

De origen judío y de profesión abogado (graduado en la Universidad de Concepción), se dedicó además al periodismo y a la escritura.

Originalmente comunista, fundó el grupo “Avance” en su universidad en 1931. Ese mismo año se suma a la corriente de Manuel Hidalgo (denominada Izquierda Comunista) que se escinde del Partido Comunista de Chile por divergencias con la línea de “clase contra clase” que propugnaba en ese entonces la Internacional Comunista, contraria a realizar alianzas con fuerzas no estrictamente “proletarias”. Con el tiempo, esta escisión irá tomando una línea trotskista, lo que influirá en la formación ideológica de Waiss. Hacia 1936, esta corriente se une al Partido Socialista de Chile (fundado en 1933), y con ello Waiss pasa a ser militante de dicho partido.

En 1948 el Partido Socialista de Chile, como muchos otros partidos del espectro político nacional, se divide a raíz de discrepancias con respecto a la Ley de Defensa de la Democracia, que proscribía al Partido Comunista. Un sector mayoritario del PS, pro-comunista, pasa a formar el Partido Socialista Popular (PSP), cuyo Comité Central él integra.

Lo que es curioso es que, pese a haberse originado como una facción pro-comunista, el PSP en los años subsiguientes se fue acercando, no a la izquierda tradicional, si no al nacionalismo antiimperialista y al socialismo nacional.

Esta tendencia no era del todo novedosa, y se encontraba presente desde la fundación misma del Partido Socialista de Chile, gracias a la influencia de los exiliados apristas peruanos y su pensamiento indoamericanista. Pero en la década de 1950 se va a profundizar y radicalizar mucho más. En este proceso Óscar Waiss jugó un rol fundamental.

Esta situación se veía reforzada por el impacto generado por las luchas de liberación anticolonial y la postura de permanente crítica que el Partido tuvo hacia la Unión Soviética, la cual también había estado presente desde el origen del Partido Socialista de Chile, ya que desde el manifiesto de Marmaduke Grove que dio origen a la efímera República Socialista de 1932 se marcaban distancias con respecto al “sovietismo ruso”.

Este interés y esta búsqueda de experiencias socialistas que no estuvieran alineadas con la esfera soviética se manifestaron en la admiración que despertó en el PSP el modelo socialista yugoslavo, llegando los socialistas chilenos a publicar textos de intelectuales comunistas yugoslavos y a intercambiar visitas con delegaciones de la Liga de los Comunistas de Yugoslavia. Uno de estos textos, publicado en el periódico oficial del PSP, fue “El sentido nacional del socialismo”, de Boris Ziher, profesor de marxismo en la Universidad de Belgrado, y otro fue el libro La democracia socialista en la práctica yugoslava, de Edvard Kardelj, uno de los principales dirigentes comunistas de Yugoslavia en ese entonces, editado en español por la editorial del PSP, Prensa Latinoamericana. Pero quizás la publicación más relevante para la divulgación en Chile de la experiencia socialista yugoslava fuera el libro de Óscar Waiss, Amanecer en Belgrado, de 1956, el cual relata un viaje que realizó a ese país en 1955.

Pero más allá de estos lazos con Yugoslavia, los dirigentes e ideólogos del PSP comenzaron a desarrollar también una afinidad creciente con los fenómenos políticos de índole nacionalista popular, aunque no fueran socialistas, que se daban por esos años en diferentes partes del tercer mundo y, especialmente, en América Latina.

Así, por ejemplo, los socialistas populares vieron en el peronismo argentino una forma de movimiento de liberación, y destacaban la necesidad de no caer en los mismos errores que los socialistas argentinos, quienes, debido a su obstinado antiperonismo y a sus tendencias europeizantes y liberales, habían perdido el apoyo del movimiento obrero.

También se forjaron crecientes contactos con el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) boliviano. Juan Lechín, líder sindical boliviano y dirigente del ala izquierda del MNR, jugó un papel fundamental. Durante su exilio en Chile desde 1949, Lechín fue invitado a exponer en el Comité Central del Partido y se transformó en un nexo entre el PSP y el MNR.

No es de extrañar entonces que el órgano oficial del PSP, que se editó entre diciembre de 1949 y el mismo mes de 1955, llevara el nombre de La Calle, quizás a emulación del periódico boliviano del mismo nombre que fungía como trinchera del MNR. Desde dicho periódico, a la sazón dirigido por Waiss, se les dio espacio a dirigentes de movimientos nacionalistas y antiimperialistas latinoamericanos exiliados en Chile, así como a noticias sobre movimientos nacionalistas de todo el mundo. El propio Lechín escribió artículos para La Calle.

En esta misma línea, los socialistas populares manifestaron su admiración por los gobiernos de Arévalo y Árbenz en Guatemala, y también reforzaron sus históricos vínculos con el Partido Aprista Peruano. Óscar Waiss llegó a declarar que “las experiencias de Bolivia y Guatemala” iluminaban la ruta para los otros pueblos.

Al mismo tiempo, los socialistas populares manifestaron asimismo su adhesión a los procesos de descolonización en Asia y África, así como al nasserismo en Egipto. En un editorial de 1952 en el diario La Calle, se defendían las luchas de descolonización:

“Desde el estrecho de Gibraltar hasta el mar de la China, unidos por el hilo invisible de la rebelión anti-imperialista y el repudio de los viejos sistemas coloniales defienden las poblaciones activas de Marruecos, Egipto, Irán, Península Malaya e Indochina el derecho, reconocido en teoría por el mundo de occidente, pero negado en la práctica, del gobierno propio y la nación soberana.”

Pero no era sólo en el plano internacional donde se manifestaba esta nueva línea política del PSP. Ésta se notaba también en su acercamiento a otras fuerzas de carácter nacionalista en Chile, aglutinadas en torno al movimiento ibañista. Los socialistas populares justificaron su apoyo a la candidatura de Carlos Ibáñez del Campo en 1952 sosteniendo la necesidad de garantizar una conducción socialista para un proceso que de otra manera era inorgánico, difuso y falto de una doctrina clara. Este apoyo del PSP a Ibáñez no fue del todo unánime, y generó la escisión de unos pocos dirigentes descontentos, encabezados por Salvador Allende, quien fundó entonces el Movimiento de Recuperación Socialista que, en alianza con los comunistas, levantó su candidatura para las elecciones presidenciales de 1952. Sin embargo las críticas de Allende fueron desestimadas por el grueso de los dirigentes del PSP como pequeñoburguesas, liberales y europeizantes. El PSP llegó a tener varios ministros en los gabinetes de la primera etapa de la administración Ibáñez (1952-1958), hasta que se retiraron del gobierno hacia fines de 1953 debido a su desilusión por el incumplimiento de las promesas de campaña.

En la utilización por el PSP del término “nacionalismo popular” tuvo una influencia importante la lectura del libro La rebelión de los pueblos débiles, del socialista colombiano Antonio García Nossa. Esta obra fue reeditada en Chile por la editorial del PSP, y analizada y comentada por los dirigentes socialistas populares.

Pero fue Óscar Waiss el que se ocupó más intensamente de desarrollar una justificación racional para la vinculación entre socialismo y nacionalismo.

Polemizando sobre todo con los comunistas chilenos, hizo un llamado a valorar las condiciones locales de la lucha antiimperialista en Latinoamérica, y a aprovechar el potencial de movilización del nacionalismo popular.

Waiss sintetizó estas ideas en su libro Nacionalismo y socialismo en América Latina, editado por Prensa Latinoamericana en 1954.

En 1956 fue brevemente relegado a Pisagua por apoyar una huelga general.

Luego trabajó como abogado y columnista del diario Clarín, y hacia 1970, el gobierno de Allende lo nombró director del diario La Nación.

En 1961 fue expulsado del Partido Socialista por divergencias con la directiva, y en 1965 participó de la fundación del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y militó brevemente en sus filas.

Durante la dictadura de Pinochet, Waiss estuvo detenido durante varios meses en el Estadio Nacional, y luego se exilió en la República Democrática Alemana y más tarde en la Alemania Federal.

Falleció de un ataque cardíaco en septiembre de 1994, a los 81 años.

Bibliografía

29/7/22

Referentes: Saad Zaghloul

 

Saad Zaghloul (Julio de 1859, Ibiana, Delta del Nilo - 23 de agosto de 1927, El Cairo) Fue un político y líder anticolonialista egipcio. Fundador del Partido Wafd, se convirtió en primer ministro del país el 26 de enero de 1924, cargo que ocupó hasta el 24 de noviembre de ese mismo año. Es considerado uno de los padres del Egipto independiente.

Pertenecía a una familia acomodada y se educó en la Universidad Islámica de Al-Azhar y en la Escuela Egipcia de Derecho ​. En su educación en Al-Azhar tuvieron influencia dos de los grandes reformadores musulmanes del siglo XIX, Jamal al-Din al-Afghani y Muhammad Abduh. En los años anteriores a la Revuelta de Urabi, Zaghloul ayudó a Abduh en la edición de su periódico y se involucró en los actos revolucionarios de 1882. Justo después de que los británicos se hicieran con el poder, fue detenido y acusado de pertenecer a un grupo terrorista. Tras ser liberado, fue a Francia y estudió derecho​. A su vuelta a Egipto, ejerció como abogado y en 1892, como juez.

En 1895, se casó Safia Fahmi, una de las hijas de Muṣṭafā Pasha Fahmī, el primer ministro de Egipto. Este hecho, junto con el patrocinio de un miembro influyente de la familia del Jedive, la princesa Nazli Fazil, le permitió escalar posiciones en la vida política del país. Tanto la princesa Nazli como Mustafa Fahmi trabajaban con los ingleses, y así Zaghloul se ganó la confianza de Lord Cromer (el gobernador británico en Egipto), quien lo recomendó ante el Jedive Abbas como Ministro de Educación en 1906​, puesto que ocupó hasta 1910.

Tras su nombramiento como Ministro de Educación, se unió al partido Ḥizb al-Ummah, el cual era calificado por Lord Cromer como el impulsor de una “política de cooperación con los europeos en la introducción de la civilización occidental en el país”.

Sin embargo, Zaghloul, junto con muchos otros miembros y simpatizantes del partido Ummah, se desilusionó con la ocupación británica, y a pesar de que en 1910 fue nombrado Ministro de Justicia, dejó el puesto en 1912.

En 1912 Zaghloul fue elegido diputado en la Asamblea Legislativa, un parlamento con poderes limitados creado por los ingleses.

Con el comienzo de la Primera Guerra Mundial en 1914, Egipto se convirtió en un protectorado directo de Inglaterra. El Jedive fue depuesto y se declaró la ley marcial. La Asamblea Legislativa fue disuelta por los ingleses, pero Saad fundó el partido nacionalista Wafd con algunos de sus antiguos miembros.

El 13 de noviembre de 1918, dos días después del fin de la guerra, el Wafd, liderado por Zaghloul, demandó la abolición del protectorado y que este fuese sustituido por un tratado de alianza, amén de exigir tener un representante propio en la Conferencia de Paz de París, en donde se discutían los términos del fin de la Primera Guerra Mundial, en lugar de ser “representados” por los británicos. Tras la negativa del gobernador británico a considerar las demandas del Wafd, el país se sumió en un gran desorden, hasta el punto de provocar un Estado insurreccional con la formación de “repúblicas” autónomas en diferentes puntos del bajo Egipto, provocando una represión violenta por parte de los ocupantes.

En este contexto Zaghloul y tres de sus colaboradores fueron arrestados y deportados a Malta el 8 de marzo de 1919, hecho que aumentó aún más el clima de tensión política.

Revolución Egipcia de 1919

Como consecuencia de las detenciones, se produjo en toda la nación un levantamiento general que señaló el inicio de la Revolución Egipcia de 1919. La respuesta pública al arresto de Zaghloul y sus colegas fue inmediata y violenta. El país se puso en pie, difundiéndose por su geografía un conjunto de revueltas, unas espontáneas y otras planeadas, que habrían de implicar a todos los estratos de la sociedad egipcia, desde los centros urbanos a la campiña.

Las manifestaciones comenzaron el 9 de marzo, al amotinarse un grupo de estudiantes y destrozar todas las infraestructuras que encontraron a su paso y que les parecieron vinculadas con la dominación británica: trenes, tranvías y farolas.

Las manifestaciones contra los británicos, unidas a la represión con que respondieron estos, dejaría un gran número de muertos y heridos en ambos bandos. La antigua universidad islámica de Al-Azhar se convirtió en uno de los centros neurálgicos de la sublevación. Las comunidades rurales también descargaron su ira sobre los objetos que asociaban con la dominación británica. De este modo sabotearon los almacenes de mercancías y las instalaciones ferroviarias que habían empleado los británicos para transportar las cosechas requisadas en los años de la guerra, y desbarataron asimismo las líneas de telégrafos que permitían a los administradores contar con un eficaz sistema de comunicaciones. En las ciudades, tanto el ferrocarril estatal egipcio como los tranvías de El Cairo se declararon en huelga.

El gobierno británico intentó detener la violencia que se había generado enviando tropas para ayudar a la policía y reemplazando al gobernador Wingate por Edmund Allenby.

Negociaciones con los británicos

Allenby, con el objetivo de calmar la tensa situación, escuchó las propuestas de los egipcios para restaurar la tranquilidad, y liberó a Zaghloul y a los demás detenidos en Malta, permitiéndoles asistir a la Conferencia de Paz de París.

Sin embargo, la delegación de Estados Unidos en la conferencia reconoció oficialmente el protectorado británico sobre Egipto, a pesar de las esperanzas del Wafd en que Woodrow Wilson los apoyase. Los egipcios se vieron obligados a dirigirse a Londres y negociar allí directamente con los británicos, en vez de incorporar la cuestión sobre su independencia a los demás asuntos contemplados en el tratado de posguerra.

El gobierno británico envió en el otoño de 1919 una comisión investigadora a Egipto, liderada por Lord Milner, para hacer recomendaciones sobre la futura relación entre los dos países, que se incluirían en el llamado “Informe Milner”, publicado en agosto de 1920.

La élite política egipcia, que nunca quiso el protectorado, y que consideraba al Wafd como su representante en París, boicoteó la misión de Milner. Zaghloul lanzó la consigna de que nadie excepto él mismo podía negociar con los ingleses, y en el verano (boreal) de 1920 se logró reunir con Milner en Londres.

Pero todo lo que los nacionalistas lograron conseguir fue una independencia de carácter nominal. Aunque Milner aceptó las demandas que Zaghloul ya había hecho en 1918, reconociendo a Egipto como Estado soberano e independiente, y sustituyendo el protectorado por un tratado de alianza, todo esto fue a condición de una alianza defensiva con la potencia colonizadora.

Zaghloul temía que la firma de un acuerdo sin consultar con el gabinete egipcio debilitaría su posición en Egipto, y no firmó el acuerdo hasta que, volviendo a Egipto, lo llevó para ser debatido por el gobierno​. El gobierno egipcio, liderado por Adli Yakan, rechazó el memorándum, por no satisfacer las demandas de completa independencia respecto de Inglaterra.

Independencia parcial de Egipto

Allenby arrestó y deportó de nuevo a Zaghloul, esta vez a Seychelles, lo cual provocó nuevas protestas, manifestaciones y revueltas, ya que este se había convertido en un símbolo de la nación.

Allenby volvió a El Cairo el 28 de febrero de 1922 y el gobierno británico hizo una declaración oficial anunciando el fin del protectorado y concediendo una independencia limitada a Egipto. Cuatro puntos fueron reservados para futuras negociaciones: la seguridad de las comunicaciones del imperio británico en Egipto, la defensa de Egipto ante ataques exteriores, la protección de los intereses extranjeros y minoritarios en Egipto, y el estatus de Sudán con el mantenimiento del condominio anglo-egipcio sobre este país.

El Jedive Fuad I se proclamó primer rey de Egipto el 15 de marzo de 1922, iniciándose así un reinado cargado de tensiones entre un nacionalismo que aspiraba a hacerse con todo el control y Gran Bretaña que buscaba restringir su papel. ​

Sin embargo, parte de la élite política egipcia, incluyendo a parte de los anteriores apoyos de Zaghloul, alarmados por las implicaciones sociales que había conllevado la agitación creada por él, estaban dispuestos a cooperar con los ingleses, y se creó un nuevo partido, el de los Constitucionalistas Liberales.

Se redactó una Constitución el 21 de abril de 1923, inspirada en los textos liberales europeos y promovida por Allenby, quien seguía siendo Alto Comisionado Británico​.

Primer Ministro de Egipto

Finalmente los ingleses acordaron terminar con la ley marcial en Egipto, y Zaghloul y varios de los nacionalistas aún desterrados fueron liberados para participar en las primeras elecciones al Parlamento egipcio bajo la nueva Constitución. El Wafd ganó 179 escaños de 211 en la cámara de Diputados, ​ convirtiendo así a Zaghloul en Primer Ministro en enero de 1924 y formando así el primer gobierno del Egipto independiente.

Tanto los egipcios como Inglaterra querían solucionar sus diferencias políticas, sin embargo, la cuestión de Sudán resultaba particularmente espinosa. Los egipcios habían sido los primeros en conquistar Sudán durante la década de 1820, en tiempos de Mehmet Alí. Al ser expulsados del territorio a raíz de la revuelta mahdista, los egipcios unirían sus fuerzas a las de los británicos, reconquistando Sudán a finales de la década de 1890. En 1899 Lord Cromer ideó una nueva forma de colonialismo denominada condominio, forma que permitía a Gran Bretaña añadir el Sudán a su Imperio en régimen de colaboración con Egipto. Desde entonces, tanto Gran Bretaña como Egipto habían venido reclamando para sí la soberanía de Sudán.

Dichas tensiones desembocarían en un estallido de violencia el 19 de noviembre de 1924, fecha en la que una banda armada de nacionalistas egipcios abatió a tiros al Gobernador General del Sudán Anglo-Egipcio, Sir Lee Stack, mientras recorría en coche el centro de El Cairo, en un año en el que numerosos funcionarios ingleses y egipcios “colaboracionistas” fueron asesinados.

Lord Allenby, presentó al Primer Ministro Zaghloul un ultimátum punitivo expresado en siete puntos, entre los cuales figuraba el pago de 500.000 libras egipcias, ofrecer una disculpa pública, y la modificación del statu quo en Sudán. Al negarse Zaghloul a cumplir las exigencias británicas, Allenby cursó al Gobierno del Sudán la orden de llevar a efecto las demandas británicas, haciendo caso omiso de las objeciones del Primer Ministro egipcio. La posición de Zaghloul resultaba insostenible, así que el 24 de noviembre presentó la dimisión de su cargo, cerrándose así la primera etapa del gobierno wafdista en Egipto.

Zaghloul falleció el 23 de agosto de 1927. Fue sucedido al mando del Wafd por Mustafá el-Nahhas, quien resultaría mucho más maleable y manejable para los británicos. Este sería primer ministro de Egipto en cinco oportunidades, la última en 1952, poco antes de la Revolución Nasserista. Pero para ese entonces el contenido nacionalista del Partido Wafd ya se había desvirtuado completamente.

17/9/21

El ibañismo: Un movimiento nacional y popular chileno

Por Saco

Carlos Ibáñez del Campo

Habiendo sido uno de los líderes de la juventud militar que en 1924 abrirá un nuevo capítulo en la política chilena con su sublevación antioligárquica y reformista social, y luego de un meteórico ascenso político que terminó con su encumbramiento como presidente en 1927 para instaurar una dictadura de corte reformista y corporativista, Carlos Ibáñez del Campo se convertirá en una de las figuras más destacadas de la política chilena de las décadas siguientes, llegando a fundar todo un movimiento populista en torno suyo años más tarde.

Pocos años después de la renuncia de Ibáñez a su primera presidencia (1931), nace como ideología, o más bien como movimiento inorgánico, el ibañismo. Ibáñez siempre había atraído en torno a sí a una constelación de intereses diversos que se expresaron en un principio con el apoyo o por lo menos la tolerancia de diversos partidos ya existentes hacia su presidencia (1927-1931).

Pero en el año 1938, y con miras a las próximas elecciones presidenciales a realizarse en octubre de ese año, comenzaron a aparecer por primera vez en el escenario político chileno partidos y organizaciones propiamente ibañistas.

Logo de la Alianza Popular Libertadora

La primera de estas organizaciones fue la Alianza Popular Libertadora (APL), aparecida en junio de 1938 mediante la fusión entre la Organización Ibañista (formada por ibañistas “químicamente puros”, que habían colaborado en el primer gobierno de Ibáñez, como Tobías Barros Ortiz y Agustín Vigorena), el Movimiento Nacional Socialista de Chile (que había sido fundado en 1932, inspirado en el fascismo europeo y dirigido por Jorge González von Marées y Carlos Keller) y la pequeña Unión Socialista de Chile (fundada en noviembre de 1937 a partir de un desprendimiento del Partido Socialista y dirigida por Ricardo Latcham y Amaro Castro Retamal).

Así, la APL levanta la candidatura del Gral. Ibáñez para la elección prevista para octubre de 1938. Sin embargo, el 5 de septiembre de 1938 ocurre un intento de golpe de estado por parte de jóvenes pertenecientes al Movimiento Nacional Socialista (llamados “nacistas”), que planeaban entronizar a Ibáñez. Estos toman el edificio del Seguro Obrero y otros puntos estratégicos de Santiago. Pero el golpe es rápidamente sofocado por el gobierno del liberal Arturo Alessandri, y se salda con el fusilamiento sumario de casi 60 militantes nacistas que se habían rendido, en lo que se conoció como Matanza del Seguro Obrero.

Como producto de este fallido intento de golpe, Ibáñez retira su candidatura y decide prestarle su apoyo al candidato de la izquierda, también opositora a Alessandri y agrupada en el llamado Frente Popular (integrado por los partidos Radical, Socialista, Comunista y otros), para hacerle frente al candidato alessandrista, Gustavo Ross.

Carabineros escoltan a los "nacistas" rendidos

En consecuencia, el candidato del Frente Popular, el radical Pedro Aguirre Cerda, con el apoyo de los ibañistas y nacistas, se impone en estas elecciones por estrecho margen (50,45% vs. 49,52% de Ross).

Luego de las elecciones, la APL deja de ser un frente electoral para convertirse en un partido político, y el Movimiento Nacional Socialista, por su parte, vira hacia la izquierda y se rebautiza como Vanguardia Popular Socialista (VPS), sufriendo algunas escisiones en el camino, por parte de quienes no están de acuerdo con el viraje: en 1938, el antiguo nacista Raúl Olivares Maturana funda el Partido Nacional Fascista, de corta vida (se extinguirá en 1940), y en 1940, otro ex-nacista, Guillermo Izquierdo Araya, funda el Movimiento Nacionalista de Chile, que en 1943 se reunificará con la VPS para formar el Partido Unión Nacionalista de Chile, dirigido por Juan Gómez Millas, y que finalmente confluirá en el Partido Agrario Laborista hacia octubre de 1945.

En paralelo al ibañismo civil, va creciendo también el ibañismo entre los militares, en general con un perfil más conservador que el populismo de los ibañistas civiles. En 1939, como protesta por la participación del Partido Comunista en el gobierno de Aguirre Cerda, el Gral. Ariosto Herrera da un intento de golpe conocido como el “Ariostazo”.

El ibañismo creciente va acumulando apoyos. En las elecciones parlamentarias de 1941, la APL logra ganar un diputado (de 147 totales en el hemiciclo), ocupando este escaño Jorge Bustos León, y en las siguientes parlamentarias de 1945 suman el apoyo de la Corporación Araucana, organización indigenista dirigida por Venancio Coñuepán, quien ocupa un escaño por la APL.

Venancio Coñuepán, dirigente indigenista de la Corporación Araucana y diputado ibañista en 1945

En la elección presidencial de 1942 Ibáñez es candidato presidencial nuevamente, esta vez apoyado por una “Coalición de Derecha” consistente en los partidos a los que se había enfrentado previamente (el Liberal y el Conservador) más la propia APL ibañista. Con estos apoyos, Ibáñez logra el 43,87% de los votos, que sin embargo no le alcanzan para derrotar a su rival, el radical Juan Antonio Ríos, candidato de la Alianza Democrática, que era la reedición del Frente Popular de 1938 bajo un nuevo nombre y ahora con apoyo de los liberales alessandristas, la cual obtuvo un 55,74% en esta elección.

En septiembre de 1945, la APL se fusiona con el Partido Agrario, un partido fundado en 1931 por agricultores del sur de Chile, conformando así el Partido Agrario Laborista (PAL), que se convertiría en el partido político ibañista más importante de los próximos años. Los años de 1945 a 1951 son años de paulatino crecimiento del ibañismo.

Bajo el liderazgo inicial de Jaime Larraín García-Moreno, el PAL tendrá al principio un perfil derechista. Para las elecciones presidenciales de 1946, los agrario-laboristas apoyan al candidato liberal, Fernando Alessandri (hijo de Arturo), quien obtendría el tercer lugar. El ganador de esas elecciones sería nuevamente el candidato de la Alianza Democrática, el radical Gabriel González Videla.

Jaime Larraín García-Moreno, dirigente del PAL

En septiembre de 1948 se dio otro intento de golpe de estado por parte de militares ibañistas, esta vez contra el gobierno de González Videla, que fue desbaratado antes de poder concretarse. Fue bautizado por la prensa como el “Complot de las patitas de chancho”, debido a que los conspiradores se reunían en un restaurante del sur de Santiago cuya especialidad era este plato. El jefe de la conspiración era el coronel de la Fuerza Aérea, Ramón Vergara Montero, quien tras ser descubierto fue condenado a cinco años de cárcel y al pago de una multa. Por su parte, Ibáñez casi llegó a ser condenado al destierro por 3 años. Sin embargo, en enero de 1949 la Corte Suprema lo absolvería de toda responsabilidad en la conspiración.

Según el historiador marxista chileno Luis Vitale, existían en ese momento dos corrientes entre los militares chilenos: la conservadora, proclive al alineamiento con EEUU, y la filo-nacionalista, o “antiyanqui”, inspirada por los movimientos nacionales y populares de América Latina dirigidos por militares y deseosa de emularlos. Se culpó también en su momento de participación en la conspiración al embajador peronista argentino, Luis Zervino, pero la supuesta participación argentina en los hechos no pasó de los rumores, y la investigación final negó cualquier “influencia extranjera”. Sin embargo, en el inconsciente colectivo chileno quedó la idea de que el peronismo intentaba adueñarse de Chile, y un fuerte espíritu antiperonista impregnaría las relaciones entre ambos países en los próximos años. Además, el recelo hacia el justicialismo argentino soslayaba la más relevante intromisión de los EEUU en la política chilena. De hecho, serán los servicios de inteligencia yanquis los que alertarán al gobierno de González Videla de la conspiración en marcha.

Ramón Vergara Montero, autor del "Complot de las patitas de chancho"

Sin embargo, también a principios de septiembre de 1948, se produjo un terremoto político que conmovió a la sociedad chilena. Se trató de la sanción de la Ley de Defensa de la Democracia, propuesta por el propio presidente González Videla, quien, traicionando a sus aliados comunistas y siguiendo directivas de los EEUU, prohibió de esta manera la existencia del Partido Comunista de Chile (era el pleno comienzo de la Guerra Fría, y Chile buscaba alinearse con aquel país en la nueva contienda).

Casi todos los principales partidos políticos chilenos se dividieron como producto de esa ley, entre los sectores que estaban a favor de la misma, y los que estaban en contra. Así, el Partido Radical, favorable a la ley, sufrió la escisión del Partido Radical Doctrinario, contrario a la ley. El Partido Socialista se dividió entre un sector mayoritario contrario a la ley, el Partido Socialista Popular, y uno minoritario favorable a la ley, que conservó el nombre de Partido Socialista de Chile. El Partido Democrático, viejo partido de raíces obreras, se dividió en Partido Democrático de Chile, favorable a la ley, y Partido Democrático del Pueblo, contrario a la ley. Finalmente, el Partido Conservador se dividió en una vertiente socialcristiana y contraria a la ley, el Partido Conservador Social Cristiano, y una favorable a la ley, el Partido Conservador Tradicionalista.

El presidente radical Gabriel González Videla, quien proscribió al comunismo

Esta reconfiguración del panorama político tuvo oportunidad de expresarse por primera vez en las elecciones parlamentarias de 1949. En torno a lo que quedaba del frente gubernista luego de la ruptura con el comunismo, se agruparon los radicales, los liberales, los conservadores tradicionalistas y el Partido Democrático de Chile, en un frente que se llamó Concentración Nacional, el cual obtuvo 44,61% del voto y 75 diputados.

Algunos partidos de la oposición se agruparon en un variopinto frente, llamado “Falange Radical Agrario Socialista”, que reunía a la Falange Nacional (antecesora directa del actual Partido Demócrata Cristiano), el Partido Radical Democrático (una escisión del Partido Radical previa a la escisión del Partido Radical Doctrinario), el Partido Socialista de Chile y el Partido Agrario Laborista. De estos, el más votado fue el PAL, que obtuvo 8,49% y 14 diputados (era la primera elección en la que participaba).

En esas elecciones participó por primera vez además un pequeño partido político ibañista nuevo, surgido ese mismo año: Acción Renovadora de Chile, que obtuvo un diputado, Jorge Meléndez Escobar.

En la misma elección también resultó elegido senador el propio Ibáñez, por el Partido Agrario Laborista.

Por su parte, las fuerzas escindidas de los partidos tradicionales con motivo de su rechazo a la Ley de Defensa de la Democracia concurrieron cada uno por su lado, obteniendo magros resultados con la excepción del Partido Conservador Social Cristiano, el cual obtuvo 21,5% de los votos y 31 diputados.

Lo curioso es que todos estos partidos políticos nacientes, con excepción del recién mencionado Partido Conservador Social Cristiano, se volverán ibañistas hacia 1951-1952. Una atmósfera de consenso general iba creándose en torno a la figura de Ibáñez como candidato cesarista “salvador” para las siguientes elecciones presidenciales de 1952 a ojos de gran parte de la sociedad chilena.

Ibáñez durante su campaña electoral de 1952

Ibáñez comenzó a ser visto como el “General de la esperanza”, que venía a barrer con la corrupción de la política tradicional. Así, adoptó como símbolo de su campaña la escoba, y, aun siendo un connotado anticomunista, prometió derogar la Ley de Defensa de la Democracia (conocida por la izquierda como “Ley maldita”), cosa que finalmente haría al llegar a la presidencia, en su último año de gobierno: 1958. Consiguió así el apoyo del Partido Socialista Popular (PSP), dirigido por Raúl Ampuero y Clodomiro Almeyda, el cual le prometió su respaldo en la elección de 1952 a cambio de la realización de reformas de carácter antioligárquico y antiimperialista.

Entre tanto, hacia 1945, Guillermo Izquierdo Araya y otros políticos fundarán una efímera agrupación secreta nacionalista, llamada “Renovación”, la cual se disolvió tras las elecciones presidenciales de 1946 para transformarse, a principios de 1947, en la logia “Los Cóndores”, dirigida por el propio Izquierdo. Los Cóndores fueron una sociedad secreta de carácter nacionalista que trató de infiltrarse en diversos estamentos de la política y la opinión pública. También tuvo contactos con otros movimientos nacionalistas y populistas de la región, particularmente con el peronismo. Izquierdo estuvo becado entre 1948 y 1949 por la Secretaría de Cultura del gobierno peronista argentino, beca que él aprovechó para establecer lazos con nacionalistas argentinos y bolivianos exiliados en ese país, como el mismísimo Víctor Paz Estenssoro, futuro presidente de Bolivia, con el objeto de fundar una suerte de “internacional nacionalista” de América del Sur. Los Cóndores se disolvieron hacia 1950, absorbidos por el ibañismo creciente.

Guillermo Izquierdo Araya

La trayectoria de Guillermo Izquierdo siempre estará ligada a conspiraciones pro-ibañistas. Integrado el PAL en torno a 1948 (partido que presidirá entre 1954 y 1957), y elegido senador por dicho partido en 1953, en agosto de 1951 se verá fuertemente implicado en el llamado “Complot de Colliguay”, una conspiración entre nacionalistas chilenos, socialistas populares e incluso comunistas para desestabilizar al impopular gobierno de González Videla. Se trató del autosecuestro de dos dirigentes sindicales, el socialista popular Edgardo Maas y el comunista Domiciano Soto, con el objeto de acusar al gobierno de su desaparición y generar una indignación pública que lo hiciera caer. El coche en que fueron trasladados los autosecuestrados pertenecía al propio Izquierdo, y el custodio de ambos era un cuadro del nacionalismo ibañista, Carlos Fellemberg. El complot fue desenmascarado y sus culpables condenados. Sin embargo, fueron indultados al subir Ibáñez al poder.

Ibáñez en el Complot de Colliguay

Mientras tanto, en 1951, el PAL sufría su primera escisión. Mientras que la dirección del partido y la mayor parte de sus militantes proponían la candidatura presidencial de Ibáñez para 1952, una facción disidente sostenía la candidatura del liberal Arturo Matte Larraín, por lo cual rompieron con el partido para formar el Movimiento de Recuperación Doctrinaria (con Julián Echavarri y Jaime Larraín), que en 1954 se convertiría en el Partido Nacional Agrario.

Los partidos más fuertes que apoyaron a Ibáñez en la elección presidencial de 1952 fueron el PAL y el PSP, pero entre 1951 y 1952 surgió toda una constelación de pequeños partidos que también apoyaban su figura, en lo que constituyó una verdadera “marea ibañista”:

Lo apoyaron el Partido Femenino de Chile, de María de la Cruz Toledo, y una escisión del mismo, el Partido Progresista Femenino, de Mary Hamuy Berr, surgido en 1951.

María de la Cruz, feminista y senadora ibañista

En 1952 surgió el Partido Nacional Cristiano, como escisión ibañista del Partido Conservador.

También lo apoyó la Corporación Araucana de Venancio Coñuepán, quien en 1952 constituyó el Partido Nacional Araucano, que logró obtener dos diputados bajo las listas del Partido Nacional Cristiano: Esteban Romero Sandoval y José Cayupi.

También en 1952 surgen el Movimiento Nacional Ibañista, como escisión del PAL, y dirigido por Manuel Videla Ibáñez, Rubén Hurtado O’Ryan, Jorge Lavandero y Guillermo Pérez de Arce, la Unión Nacional de Independientes, dirigida por el izquierdista Baltazar Castro, quien llegará a presidir la Cámara de Diputados entre 1953 y 1955, y el Movimiento Nacional del Pueblo, del coronel ibañista Ramón Álvarez Goldsack, quien más tarde, con el ibañismo ya en descomposición, fundará los Comandos Populares para apoyar la candidatura del liberal Jorge Alessandri en la elección presidencial de 1958.

Apoyaban a Ibáñez, además, la ya mencionada Acción Renovadora de Chile, el Partido Laborista (una antigua escisión del Partido Agrario en 1941), y los ya mencionados Partido Democrático del Pueblo y Partido Radical Doctrinario.

Con todo este variopinto apoyo, Ibáñez logró ganar las elecciones presidenciales de septiembre de 1952 con el 46,79% de los votos, muy lejos de su rival principal, el derechista Arturo Matte Larraín, quien obtuvo un 27,81%.

Clodomiro Almeyda, socialista popular y Ministro de Trabajo de Ibáñez

El PAL y el PSP conformaron el grueso del primer gabinete de Ibáñez. El PSP ocupó el Ministerio de Trabajo, con Clodomiro Almeyda. Desde allí se apoyó la fundación de la Central Única de Trabajadores (CUT), en 1953. También llegó a ocupar el PSP la cartera de Hacienda, entre junio y octubre de ese mismo año, con el economista Felipe Herrera Lane, quien a la postre más tarde sería gerente del Banco Central de Chile hasta 1958, director del FMI brevemente y luego presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (1960-1970).

Felipe Herrera, socialista popular y Ministro de Hacienda

Sin embargo, el apoyo del PSP al gobierno de Ibáñez terminó en octubre de 1953, pasando directamente a la oposición en 1955, y acabando por reunificarse con el Partido Socialista de Chile en 1957. El apoyo inicialmente masivo de Ibáñez se iba desgranando poco a poco.

El PAL pasó a estar dirigido en 1953 por Rafael Tarud, abogado de ascendencia palestina que le daría al partido un carácter más populista y progresista. Pero en 1954, una facción del PAL opositora a la directiva de Tarud se separó del partido para formar el “Partido Agrario Laborista Recuperacionista”, el cual dos años después se fusionaría con el Partido Nacional Agrario (la anterior escisión del PAL) para formar el Partido Nacional (1956-1958). Perdió así el PAL 11 de sus 29 diputados electos en 1953 y un senador.

Rafael Tarud, dirigente del Partido Agrario Laborista

En las elecciones parlamentarias de 1953 el ibañismo estaba en su mejor momento y obtuvo un éxito rotundo, que no alcanzó, sin embargo, para otorgarle mayoría en el Congreso. Esto se debió principalmente a que el ibañismo concurrió dividido a esas elecciones, con las diferentes organizaciones agrupadas principalmente en dos grandes frentes:

La Alianza Nacional del Pueblo (ANAP), que reunía a los partidos ibañistas más fuertes (el PAL, el PSP, el Partido Democrático del Pueblo, el Partido Radical Doctrinario y el Partido Progresista Femenino) y la Federación Nacional de Fuerzas Ibañistas (FENAFUI), que agrupaba a la Unión Nacional de Independientes, la Acción Renovadora de Chile, el Partido Nacional Cristiano, el Partido Femenino de Chile, el Partido Laborista y el Movimiento Nacional Ibañista.

Estaba, además, el Movimiento Nacional del Pueblo (MONAP), que no se plegó a ninguna de estas dos alianzas y concurrió a las elecciones por separado, ganando sólo un diputado.

Todos los partidos tradicionales, especialmente el radical, descendieron bruscamente en votos, y así la ANAP obtuvo en total 31,05% y 57 diputados, mientras que la FENAFUI obtuvo 14,77% y 15 diputados, y el MONAP obtuvo 2,41% y un diputado, como ya se mencionó antes.

En total, el ibañismo consiguió 73 diputados de un total de 147 (faltándole uno para tener mayoría), y 11 senadores de los 25 que se renovaban ese año.

Resultados de la Elección Parlamentaria de 1953

Pese a no contar con mayoría en el Congreso, en la primera mitad de su gobierno, Ibáñez logró impulsar algunas medidas populares, como la asignación familiar obrera, el salario mínimo agrícola o la indemnización por años de servicio. Además concretó otras medidas de fortalecimiento de la acción estatal sobre la economía: se creó el Banco del Estado, se aumentaron las atribuciones del Banco Central para ejercer control sobre el crédito, se creó el INACO (que tenía como finalidad intervenir en el comercio interno), se formó la Superintendencia de Abastecimiento y Precios para lograr el control de precios, se avanzó con la electrificación de FFCC del Estado, y se dio impulso y financiamiento a diversas empresas productivas estatales ya existentes (Empresa Nacional de Petróleos, Empresa Nacional de Fundiciones, Industria Azucarera Nacional, y Empresa Nacional de Electricidad).

Otro de sus logros fue la política integracionista latinoamericana, que se plasmó en el Tratado de Unión Económica entre Chile y Argentina, en julio de 1953, que además se dejaba abierto a la eventual incorporación de otros países de la región. Esta etapa estuvo signada por la apoteótica visita oficial de Perón a Santiago de Chile y la correspondiente visita de Ibáñez a Buenos Aires.

Abrazo entre Perón e Ibáñez en 1953

Pero para comienzos de 1954 ya se notaban una serie de problemas que anticipaban la pronta debacle del ibañismo que había triunfado con tanto ímpetu en 1952. Además de las deserciones de antiguos partidarios, empezando por el PSP, la inflación, heredada de los gobiernos radicales, hacía mella en la popularidad del gobierno al escalar a niveles históricos del 72% en 1954 (en 1955 llegaría al 86%). El consiguiente encarecimiento del costo de vida fue fermento para la agitación sindical. La CUT, dirigida por Clotario Blest, estaba dominada por la izquierda. El gobierno nunca supo echar raíces en el movimiento obrero, así que este se mantenía como una fuerza opositora y un importante agente de desestabilización. Para 1954 ya habían estallado varias huelgas generales.

Por su parte, los partidos tradicionales (estos eran el Partido Conservador Tradicionalista, el Partido Conservador Social Cristiano, la Falange Nacional, el Partido Liberal, el Partido Radical, el Partido Socialista y el proscripto Partido Comunista), aunque debilitados tras las derrotas de 1952 y 1953, mantuvieron una férrea oposición al gobierno y, aprovechando que tenían mayoría en ambas cámaras, desgastaron al ibañismo mediante una estrategia obstruccionista permanente.

Es en este contexto que aparece en escena una logia secreta formada dentro de las Fuerzas Armadas chilenas, con la propuesta de clausurar el Congreso e instaurar un gobierno autoritario encabezado por Ibáñez. Se trata de la Línea Recta.

La Línea Recta tiene su antecedente más inmediato en otra logia militar ibañista, surgida a fines de 1950, en plena efervescencia del ibañismo creciente, denominada PUMA (Por Un Mañana Auspicioso) y dirigida por los coroneles Abdón Parra Urzúa y Benjamín Videla Vergara, que tenía por objeto servir de apoyo a Ibáñez ante un eventual desconocimiento de su victoria electoral en las siguientes elecciones presidenciales. Pero, a diferencia de PUMA, que había aparecido en el momento de auge y optimismo del movimiento ibañista, la Línea Recta aparecía en un momento de grave crisis de gobernabilidad.

Benjamín Videla Vergara, leal ibañista y dirigente de PUMA

La Línea Recta estaba integrada, entre otros, por los coroneles Fernando Munizaga, Eleuterio Ramírez y Renato de la Cerda, los generales Eduardo Yáñez, Ramón Salinas y Raúl Araya, el mayor Blasko Ostoic, el capitán Hugo Barros y los comandantes de la Fuerza Aérea Óscar Squella y Fernando Zilleruelo, y se proponía terminar con el rol conservador y paralizante del Congreso para permitirle a Ibáñez, mediante un autogolpe, cumplir con su programa de gobierno. Incluso hablaban de “devolver la plena vigencia a la revolución de 1924”, la cual, recordemos, había hecho otro tanto durante la primera presidencia de Alessandri.

Muy influidos por el peronismo entonces en auge en el país vecino (el capitán Barros llegó a definirse públicamente como un “descamisado con uniforme”), los oficiales de la Línea Recta, si bien eran golpistas, no albergaban propósitos reaccionarios u oligárquicos, e incluso llegaron a buscar alianzas con el Partido Socialista Popular y con la CUT. Sin embargo, no eran tan radicales y antiimperialistas como el justicialismo argentino, y no iban tan lejos en sus planteamientos, limitándose en su programa a proponer reformas moralizantes contra la corrupción de los partidos y del empresariado, frenar la inflación y gobernar con austeridad en los gastos del Estado, sin proponerse la movilización de masas.

Sin embargo, la Línea Recta se convirtió en un escándalo nacional cuando trascendió que el 25 de febrero de 1955 Ibáñez había recibido a sus dirigentes personalmente en su casa. A partir de allí, la prensa amarillista y el Congreso recrudecieron en su tenaz campaña opositora, llegándose incluso a formar un Comité parlamentario para investigar la influencia peronista en Chile, a la manera de McCarthy. Tras la renuncia de varios generales opositores en protesta por la “politización” de las FFAA que promovía el ibañismo, y tras el inicio de una investigación formal por parte de la justicia militar, los planes de la Línea Recta terminaron naufragando, sin que Ibáñez se atreviera nunca a dar el tan ansiado autogolpe.

Carlos Ibáñez del Campo en su primera presidencia

A partir de allí, el gobierno de Ibáñez se convierte en una cáscara vacía y el ibañismo comienza a decaer bruscamente. Para frenar la inflación, Ibáñez decidió seguir las recomendaciones de la Misión Klein-Saks, unos asesores financieros norteamericanos, y aplicar medidas de austeridad que generaron aún más descontento popular, plasmado en sucesivas huelgas que culminaron en la sangrienta “Batalla de Santiago” de abril de 1957.

Esto se vio reflejado en las elecciones parlamentarias de 1957. Allí el ibañismo, ya en proceso de disgregación, sufrió una derrota aplastante. El PAL, siendo casi la única fuerza con representación parlamentaria que aún sostenía al gobierno, pasó de haber ganado 29 diputados en 1953, a tener sólo 10.

Luego de esta derrota, el PAL se dividiría nuevamente entre un sector anti-ibañista, dirigido por Julio von Mühlenbrock, y un sector leal a Ibáñez, encabezado por Blas Bellolio, Jorge Aravena y Óscar Jiménez Pinochet. Este último sector fue expulsado del partido por la directiva a cargo de von Mühlenbrock, por lo cual formaron el “Partido Agrario Laborista Recuperacionista”, apropiándose del nombre de la ya disuelta escisión anti-ibañista de 1954.

Logo del Partido Agrario Laborista

En 1958, el último año de gobierno de Ibáñez, se acaba el ibañismo propiamente dicho. Ibáñez morirá en 1960, al poco tiempo de dejar la presidencia. Sin embargo, lo que podríamos llamar “post-ibañismo” tendrá sendas proyecciones hasta bien entrada la década de 1980. En lo inmediato, los mayores beneficiarios de la disgregación del ibañismo en la elección presidencial de 1958 fueron la Democracia Cristiana, con la candidatura de Eduardo Frei Montalva siendo apoyada por el PAL y el Partido Nacional; la candidatura de Salvador Allende por el FRAP (Frente de Acción Popular), apoyada por ex-ibañistas del antiguo PSP (ahora reintegrados al Partido Socialista), la facción mayoritaria del Partido Radical Doctrinario y el Partido Democrático (en el que se había ya reintegrado el Partido Democrático del Pueblo); y la candidatura derechista de Jorge Alessandri, que fue apoyada por los Comandos Populares de Ramón Álvarez Goldsack y por la Alianza de Partidos y Fuerzas Populares, que reunía a partidos ibañistas pequeños como la facción del Partido Radical Doctrinario dirigida por el ex-Ministro del Interior de Ibáñez, Arturo Olavarría, el Partido Social Cristiano (sucesor inmediato del Partido Nacional Cristiano), el Partido Agrario Laborista Recuperacionista, el Movimiento Nacional del Pueblo (MONAP) y el Movimiento Republicano de Manuel Videla Ibáñez, que era un partido sucesor del Movimiento Nacional Ibañista creado en 1956.

También en 1958, luego de la elección presidencial, se funda el Partido Nacional Popular (PANAPO), a partir de la fusión de los partidos ex-ibañistas que habían apoyado a Frei en dicha elección: el Partido Nacional y el Partido Agrario Laborista. En 1960, la facción mayoritaria del PANAPO entrará a formar parte de otro partido post-ibañista: el PADENA (Partido Democrático Nacional), integrado por la fusión con diversos partidos e individuos con pasado ibañista, como el Partido Democrático y una facción del Partido Radical Doctrinario.

Logo del PADENA, repite la simbología del yunque y la estrella, asociados al agrariolaborismo

El PADENA estará integrado principalmente por antiguos cuadros del agrariolaborismo y del Partido Democrático del Pueblo, como Rubén Hurtado O’Ryan, Luis Pareto, Rafael de la Presa, Esteban Leyton, Jorge Aravena, Jorge Lavandero, Javier Lira Merino, Óscar Jiménez Pinochet, Juan Tuma Masso, Luis Minchel, José Oyarzún y Humberto Martones.

Entre tanto, una facción minoritaria del PANAPO, entre los que estaba Blas Bellolio, conservará ese nombre hasta 1963, cuando se integrará en Acción Nacional, dirigida también por antiguos cuadros del nacionalismo filo-ibañista, como Jorge Prat Echaurren (ex-Ministro de Hacienda de Ibáñez), Tobías Barros Ortiz (un leal ibañista de la primera hora que había sido, entre otras cosas, Ministro de Defensa y de Relaciones Exteriores en la segunda presidencia de Ibáñez) y Sergio Onofre Jarpa. Finalmente, esta facción más derechista del ibañismo se terminará fusionando en 1966 con el Partido Conservador, el Partido Liberal y los Comandos Populares para formar el Partido Nacional (no confundir con el partido del mismo nombre existente entre 1956 y 1958), que acabará siendo una gran fuerza de oposición al gobierno de Allende (1970-1973) y aportará cuadros al pinochetismo luego del golpe de 1973.

Jorge Prat Echaurren, nacionalista, ex-Ministro de Hacienda de Ibáñez y fundador de Acción Nacional 

Por su parte, los integrantes del PADENA seguirán una trayectoria más progresista. En 1963, Rafael de la Presa, Javier Lira Merino, Jorge Lavandero y Rubén Hurtado O’Ryan se escindirán de él para formar Nueva Izquierda Democrática, integrada un año más tarde en un nuevo partido llamado Democracia Agrario Laborista, dirigida por Benjamín Videla Vergara, que apoyará la candidatura de Frei para 1964, y terminará integrándose completamente en el Partido Demócrata Cristiano.

Del PADENA también se desprenderá en 1967 una facción centroizquierdista, dirigida por Luis Fernando Luengo, Juan Tuma Masso, Esteban Leyton, Humberto Martones y Óscar Jiménez Pinochet, bautizada “Partido Social Demócrata”, que terminará integrándose en la Unidad Popular y apoyando la candidatura de Allende en 1970. Óscar Jiménez, que había empezado su carrera política como un “nacista”, acabará siendo Ministro de Salud del gobierno de Allende.

Otros elementos con pasado ibañista que apoyarán al gobierno de Allende serán los de Acción Popular Independiente, dirigida nada menos que por el antiguo presidente del PAL, Rafael Tarud, e integrada, entre otros, por Alfonso David Lebón, que será luego Ministro de Minería durante el gobierno de la UP.

Alfonso David Lebón, antiguo ibañista y Ministro de Minería de Allende

Mientras que el Partido Social Demócrata se disolverá en 1972 dentro del Partido Radical, lo que quedaba del PADENA se dividirá, luego del golpe pinochetista, entre una facción liderada por Apolónides Parra, partidaria de la dictadura militar, y una facción opositora, liderada por Luis Minchel y Wolfgang Prieur. Ambas desaparecerán de la escena política entre 1986 y 1988.

También apoyan a Allende, en años anteriores a su llegada a la presidencia, la Vanguardia Nacional del Pueblo, dirigida por Baltazar Castro (antiguo diputado ibañista de izquierda, perteneciente a la Unión Nacional de Independientes), que se declaraba “nacionalista y socialista” e integrará el FRAP allendista para las elecciones presidenciales de 1958 y 1964.

Baltazar Castro

El propio PADENA también integró el FRAP durante un breve tiempo, apoyando la candidatura presidencial de Allende en 1964, y el Partido Agrario Laborista Recuperacionista será revivido brevemente en 1963 por Emilio Condell Stone, también para apoyar a Allende en las elecciones del año siguiente.

Como se puede observar, la disolución del ibañismo nutrió las filas tanto de la derecha (principalmente a través de la fusión de ciertos elementos en el Partido Nacional), como del centro (Partido Demócrata Cristiano) y la izquierda (FRAP y UP), y no benefició solamente a la derecha, como prejuiciosamente se pensó en algún momento.

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8/7/21

Referentes: Phan Boi Chau

Phan Bội Châu (26 de diciembre de 1867 – 29 de octubre de 1940) fue un patriota anticolonialista vietnamita, pionero del nacionalismo vietnamita del siglo XX. Fue el responsable de resucitar el término “Vietnam” como nombre del país.

En 1903 formó una organización revolucionaria llamada “Asociación para la Modernización de Vietnam” (Việt Nam Duy Tân Hội).

Entre 1905 y 1908 vivió exiliado en Japón, en donde escribió panfletos políticos llamando a la independencia de Vietnam del dominio colonial francés.

Después de ser forzado a abandonar Japón, se mudó a China, en donde fue influenciado por Sun Yat-sen.

Luego formó otro grupo, llamado la “Liga para la Restauración de Vietnam” (Việt Nam Quang Phục Hội), inspirada en el Partido Republicano de Sun Yat-sen.

En 1925, agentes franceses lo secuestraron en Shanghai. Fue enjuiciado por “traición” y pasó el resto de su vida bajo arresto domiciliario en Huế.

Primeros años

Phan nació con el nombre de Phan Văn San (潘文珊) en la aldea de Dan Nhiem, comuna de Nam Hoa, distrito de Nam Đàn, en la provincia centro-norteña de Nghệ An. Su padre, Phan Văn Phổ, descendía de una familia de académicos pobres, quienes siempre se habían destacado intelectualmente. Pasó sus tres primeros años de vida en Sa Nam, la aldea de su madre, hasta que la familia se mudó a otra aldea, Đan Nhiễm, la aldea natal de su padre, también en el distrito de Nam Đàn.

Hasta que Phan tuvo cinco años, su padre habitualmente no estaba en casa, pues se encontraba dando clases en otras aldeas, de manera que fue su madre quien lo crió y le enseñó a recitar pasajes del Clásico de la Poesía, de donde absorbió la ética y las virtudes confucianas.

Cuando Phan tenía cinco años, su padre regresó a casa, y él comenzó a asistir a las clases de su padre, donde estudiaba los clásicos chinos, como el Clásico de los Tres Caracteres, el cual sólo le tomó tres días para memorizar. Como resultado de su capacidad para aprender rápido, su padre decidió presentarle nuevos textos confucianos, como las Analectas, las cuales practicaba en hojas de banana. En su autobiografía, Phan admitía que no entendía el significado del texto en gran detalle en ese momento, pero, para la edad de seis años, tenía la suficiente habilidad como para escribir una variación de las Analectas que parodiaba a sus compañeros de clase, lo cual le hizo ganar un azote de su padre.

En esa época, la región central de Vietnam, en donde vivía la familia de Phan, aún estaba bajo soberanía del Emperador Tự Đức, pero la parte meridional del país había sido gradualmente colonizada por los franceses en la década de 1860, y convertida en la colonia de Cochinchina. Pero en 1874, un ataque contra Hanoi forzó a Tự Đức a firmar un tratado para abrir el Río Rojo al comercio francés. En el distrito de Nam Đàn, surgió entre la aristocracia académica local un movimiento llamado “Binh Tây” (“Apaciguar a los franceses”). A la edad de siete años, Phan jugaba a “Binh Tây” con sus compañeros de clase, usando “cañones” hechos de tubos de bambú con proyectiles hechos de lichi. El movimiento fue suficiente como para provocar que la corte imperial llevara tropas a la región para aplastar la oposición al tratado con los franceses. La familia de Phan no se vio afectada por la represión, pero el movimiento llegó a tener un gran impacto en él.

Cuando Phan tenía 13 años, su padre lo envió con otro maestro que tenía mejor reputación. Debido a que la familia no tenía dinero para que Phan viajara lejos, él estudió con un licenciado (cử nhân) local que tenía a su disposición un gran abanico de libros prestados por las familias más ricas de la región.

En 1883, los franceses culminaron la colonización de Vietnam al conquistar la parte norte del país, el cual fue incorporado a la Indochina Francesa. Phan esbozó un manifiesto llamando a “derrotar a los franceses y recuperar el norte” (Binh Tây thu Bắc), y lo colgó en lugares públicos. Su manifiesto convocaba a la formación de una resistencia local a lo largo de la ruta principal del país, pero no hubo ninguna respuesta y pronto fue arrancado. Phan se dio cuenta de que nadie escucharía a alguien que no tuviera un estatus social producto de haber aprobado las examinaciones estatales.

En 1884, su madre murió y su padre se estaba volviendo viejo y débil, por lo cual Phan tuvo que trabajar para ayudar a su familia. En 1885 el Movimiento Cần Vương comenzó su insurrección contra los franceses, con la esperanza de instalar al emperador niño Hàm Nghi como gobernante de un Vietnam independiente, expulsando a las fuerzas coloniales. La corte imperial huyó de su palacio en Huế e intentó iniciar la insurrección desde una base militar en Nghệ An. La aristocracia académica de la provincia también se alzó, y Phan intentó reunir a aproximadamente 60 compañeros suyos que eran candidatos a la examinación imperial para que se unieran a la insurrección. Phan bautizó a su nueva unidad como “Ejército de Leales Candidatos a la Examinación”, y convenció a un cử nhân mayor que ellos de que actuara como su comandante. Apenas habían comenzado a reunir dinero y materiales para hacer armas improvisadas cuando una patrulla francesa atacó la aldea y dispersó a los estudiantes.

Pero a medida que la salud de su padre se deterioraba, Phan decidió mantener un perfil bajo y evitar los problemas con los colonialistas franceses para poder ayudar a su familia. Se dedicó a la enseñanza y la escritura, mientras también se preparaba para la examinación. Durante esta época fue adquiriendo libros sobre estrategia militar, como los de Sun Tzu y Đào Duy Từ, el estratega militar de los señores Nguyễn, quien había logrado detener a los señores Trinh con una muralla defensiva, o Trần Hưng Đạo, el comandante de la Dinastía Trần que repelió a los invasores mongoles en el siglo XIII.

Phan cultivó a un pequeño número de sus estudiantes a quienes identificaba como fuertemente independentistas. Recibía entusiastamente visitas de integrantes del Movimiento Cần Vương, y luego relataba sus narraciones a sus estudiantes, en particular las que trataban de Phan Đình Phùng, quien había liderado la campaña Cần Vương.

Phan desaprobó las examinaciones regionales durante un número de años consecutivos. Cuando cumplió 30 años, se estableció en Huế para enseñar, para “mejorar sus contactos” y para obtener un entrenamiento especial en preparación para su siguiente intento de examen. En Huế, Phan hizo rápidamente amigos que compartían valores y creencias similares. Uno de sus amigos, Nguyễn Thượng Hiền, le presentó los escritos no publicados de Nguyễn Lộ Trạch, un activista y reformador. Este fue el primer contacto de Phan con el Movimiento de Autofortalecimiento de China y otras importantes reformas políticas y militares del mundo. Luego de regresar a Nghệ An en 1900, Phan aprobó los exámenes regionales con los honores más altos posibles.

Matrimonio y familia

A la edad de 22 años Phan se casó con Thái Thị Huyên, quien provenía de su aldea. La unión había sido preparada desde hacía mucho por los padres de ambos. Su esposa inicialmente no le dio ningún hijo, así que ella misma dispuso que se casara con una segunda esposa para poder continuar la línea familiar. Esta práctica era común entre las familias confucianistas de entonces. Su segunda esposa le dio un hijo y una hija, y más tarde su primera esposa le dio otro hijo.

Una vez que Phan aprobó los exámenes regionales, en 1900, podía convertirse en funcionario público. Sin embargo, él no tenía intención de seguir esa carrera, y sólo quería la calificación para incrementar su prestigio y así poder acaudillar un movimiento anticolonialista. Al morir su padre ese mismo año, Phan quedó sin obligaciones familiares, así que decidió viajar al exterior para proseguir su carrera revolucionaria. Phan se divorció de su esposa para evitarle las represalias de las autoridades coloniales por sus actividades.

Phan sólo se encontró con su esposa una vez más luego de su divorcio: cuando él fue indultado y liberado de la prisión de Hỏa Lò, más de dos décadas después. Fue entonces enviado en arresto domiciliario a Huế y el tren hizo una parada en Vinh, Nghê An. En el camino, su esposa le dijo: “Estoy muy contenta. De ahora en adelante, mi único deseo es que mantengas tu aspiración inicial. Haz lo que quieras hacer y no te preocupes por tu esposa e hijos”. Durante los últimos años de Phan, sus hijos fueron a visitarlo junto con sus familias, pero nunca su esposa. Cuando ella murió, les pidió a sus hijos que no se lo dijeran a Phan para no distraerlo.

Militancia en Vietnam

Phan pasó los primeros cinco años del siglo XX viviendo en Huế y recorriendo el país. Diseñó un plan de tres pasos para liberar a Vietnam. Primero, debía organizar a los remanentes del Movimiento Cần Vương y a otros simpatizantes de la causa. Luego, necesitaría conseguir el apoyo de la familia imperial vietnamita y la burocracia, muchos de los cuales ya estaban enfrentados al dominio francés. Por último, debía conseguir ayuda extranjera, de revolucionarios chinos o japoneses, para financiar la revolución.

Recién mucho después Phan se dio cuenta de que obtener la independencia de Vietnam sería mucho más difícil. Se familiarizó con las obras de pensadores europeos famosos, como Voltaire, Rousseau y Darwin. También fue influenciado por los escritos de confucianistas chinos como Liang Qichao y Kang Youwei. Estas obras europeas y chinas, que sólo habían entrado al ámbito vietnamita unos años antes, le abrieron la mente acerca de la lucha por la libertad de su pueblo. El Hsin-min ts’ung-pao (“La renovación del pueblo”) de Liang influenció las ideas revolucionarias de Phan. En esta obra, Liang criticaba al gobierno chino, y proclamaba que había que despertar la conciencia del pueblo chino para llevar al país a la era moderna.

Kang, unos de los principales pensadores que influyeron en Phan, tomaba la idea del darwinismo social y hablaba de la supervivencia del más apto, aplicándola a las naciones y grupos étnicos. Describía el terrible destino que le esperaba a China si no se embarcaba en reformas, similar a los destinos del Imperio Otomano y la India colonial de ese entonces. Creía que las reformas realizadas por Pedro el Grande en Rusia y el Emperador Meiji de Japón eran excelentes ejemplos de la reestructuración política que necesitaba China. A partir de la obra de Kang, Phan se dio cuenta de que la decisión del Emperador Tự Đức de ignorar las reformas modernizadoras propuestas por Nguyễn Trường Tộ había llevado a la caída de Vietnam en manos francesas.

Phan continuó buscando el apoyo de la aristocracia académica y de la burocracia, antes de concentrarse en obtener el apoyo de miembros de la familia imperial. Phan se mudó a Huế, declarando que estaba preparándose para la examinación imperial de nivel nacional, pero, en realidad, estaba planeando ganarse el apoyo de las varias facciones de la familia real. Phan viajó a Quảng Nam para encontrarse con Nguyễn Thành, un militante revolucionario anticolonialista que había estado en el Movimiento Cần Vương. Thành le sugirió que un conocido de él, perteneciente a la familia real, Tôn Thất Toại, podría liderar la revolución. Phan rechazó la oferta, pero siguió el consejo de Thành de buscar el apoyo de descendientes directos del Emperador Gia Long, fundador de la Dinastía Nguyễn. Estos eran aún altamente respetados por los ricos terratenientes del delta del Mekong, a quienes Phan quería convencer de que donaran dinero a la causa.

El príncipe Cường Để y la Asociación para la Modernización de Vietnam

Phan (a la derecha) con Cường Để, alrededor de 1907
Para la primavera de 1903, Phan había encontrado el candidato perfecto para liderar la revolución: el príncipe Cường Để, un descendiente directo del hijo mayor de Gia Long, Canh. El padre de Để había sido personalmente buscado por Phan Đình Phùng para que tomara el lugar de Hàm Nghi en el liderazgo de una revuelta popular contra los franceses en la década de 1880, pero se había rehusado. En 1894 ya había sugerido que su hijo, de entonces 12 años, podría ser la nueva cara de la revolución. Pero el plan nunca se ejecutó debido a la muerte de Phan Đình Phùng en 1896. A partir de allí, Cường Để comenzó a estudiar historia, economía y geografía. Era admirador de Trần Hưng Đạo, Zhuge Liang, Toyotomi Hideyoshi, Saigō Takamori, Cavour, Otto von Bismarck, George Washington y Abraham Lincoln.

Después de conseguir que Cường Để apoyara la causa revolucionaria, Phan escribió su primera obra significativa: Luu Cau Huyet Le Tan Thu (“Carta desde las Ryukyu escrita con lágrimas de sangre”), en donde argumentaba que la independencia de Vietnam sólo podía conseguirse “a través de una transformación y revitalización del carácter nacional”. El libro tuvo moderado éxito entre la población vietnamita y recibió la atención de otros nacionalistas como Phan Chu Trinh. Sin embargo, muchos mandarines eran reticentes a apoyar públicamente las ideas de Phan. Como resultado, Phan se dio cuenta de que no podía confiar en que la elite del funcionariado apoyara su causa.

En 1904, Phan creó la Việt Nam Duy Tân Hội (Asociación para la Modernización de Vietnam). Ésta era liderada por Cường Để como su presidente, y Phan como secretario general. A pesar de su creciente popularidad, la Duy Tân Hội tenía dificultades financieras. Phan quería obtener ayuda financiera de China, pero este país se había visto obligado a abandonar su relación de soberanía sobre Vietnam luego de la Guerra Sino-Francesa de 1884-1885. Phan y Để decidieron entonces buscar ayuda de Japón, país que recientemente había ganado una guerra contra Rusia, había realizado reformas exitosas y parecía más inclinado a ayudar a los revolucionarios de los países asiáticos cercanos. Phan fue el elegido para visitar Japón en procura de fondos. Pero Phan no hablaba japonés, ni tenía contactos en Japón, así que buscó la ayuda de Liang Qichao, quien estaba exiliado en Japón desde hacía varios años.

Liang le presentó a Phan a muchos políticos japoneses, incluyendo a Ōkuma Shigenobu, un famoso estadista que había sido brevemente Primer Ministro de Japón en 1898. Phan le pidió asistencia financiera a Ōkuma. En su carta, Phan declaraba que Japón estaba obligado a ayudar a Vietnam debido a que ambos países eran de “la misma raza, la misma cultura y el mismo continente”. Japón también podría promover sus intereses en Vietnam y evitar la expansión francesa y rusa en China. Sin embargo, Phan no tuvo éxito en procurar ayuda de los japoneses. El gobierno japonés no quería dañar sus relaciones con Francia. Los miembros de los partidos de oposición les prometieron ayuda financiera a los estudiantes vietnamitas que quisieran ir a estudiar a Japón, pero también le aconsejaron a Phan no comenzar un movimiento revolucionario hasta que Japón estuviera más dispuesto a apoyar la causa.

Primeras obras

Frustrado con la respuesta de los japoneses, Phan buscó una explicación con Liang, quien le dijo que era ingenuo esperar ayuda financiera de estos. El pueblo vietnamita tendría que mirar sólo dentro de Vietnam para obtener apoyo y financiamiento. Liang le dijo a Phan que él serviría mejor a la causa escribiendo y distribuyendo panfletos defendiendo la revolución para obtener apoyo de los vietnamitas y del exterior. Phan se tomó el consejo de Liang muy seriamente, e inmediatamente comenzó a publicar materiales para obtener apoyo a la causa revolucionaria.

Estos escritos, quizás los más reconocidos de todas las obras de Phan, incluyen: Viet Nam Vong Quoc Su (“Historia de la pérdida de Vietnam”), Tan Viet Nam (“Nuevo Vietnam”), Ai Viet Dieu Dien (“Un lamento por Vietnam y Yunnan”), Hai Ngoai Huyet Thu (“Carta desde el exterior escrita con sangre”) y Viet Nam Quoc Su Khao (“Una historia sintética de Vietnam”). Todos fueron escritos en chino y luego traducidos al vietnamita, luego de lo cual eran contrabandeados hacia Vietnam. Estas obras, sobre todo Historia de la pérdida de Vietnam, fueron esenciales para intensificar el fervor nacionalista dentro del país.

Historia de la pérdida de Vietnam

Liang publicó el libro de Phan de 1905, Historia de la pérdida de Vietnam, con la intención de distribuirlo en China y en el extranjero, pero también de contrabandearlo hacia Vietnam. Esta obra es tenida como uno de los libros más importantes en la historia del movimiento anticolonialista vietnamita, y ayudó a revivir el nombre “Vietnam”, el cual no era comúnmente usado en ese tiempo.

El libro es notable por su evaluación negativa de la respuesta que dio la Dinastía Nguyễn en el siglo XIX a los desafíos colonialistas a los que se enfrentaba Vietnam, al no lograr modernizarse, refugiándose en su lugar en el confucianismo ultraconservador. La obra presenta recuerdos estridentes y emotivos de las figuras clave del movimiento Cần Vương de finales de la década de 1880 y principios de la de 1890, liderado por mandarines como Tôn Thất Thuyết y Phan Đình Phùng, quienes dirigieron guerrillas contra los franceses. El libro también analiza las políticas sociales y económicas de los franceses en el país, y defiende el establecimiento de un gran frente nacional independentista compuesto de siete facciones o grupos de interés con intereses específicos de luchar contra los franceses.

El libro estaba escrito en un estilo que difería de la técnica de escritura predominante para la aristocracia académica vietnamita de la época. La aristocracia académica, bajo el sistema confuciano de educación fomentado por las clásicas examinaciones imperiales, estaba moldeada por el estudio y memorización de la literatura y poesía tradicional china. Por eso, el estilo literario tendía a ser poético, indirecto y metafórico, dependiendo de las alusiones y las imágenes para ilustrar una idea. Phan abandonó este estilo tradicional para escribir en un estilo de prosa directo y ordinario, especialmente en sus secciones analíticas y argumentativas. El libro se convirtió así en un precursor de un nuevo estilo de escritura entre los revolucionarios provenientes de la aristocracia académica, quienes posteriormente tendieron a usar un estilo más directo.

En China, el libro provocó ensayos de respuesta por parte de escritores chinos que habían quedado traumatizados por la descripción que Phan hacía de la vida vietnamita bajo dominio colonial francés. Surgieron obras lúgubres, en donde los escritores chinos predecían que su nación sufriría un destino similar si no lograba modernizarse. Una de estas respuestas chinas se convirtió más tarde en un texto escolar en la Escuela Libre de Tonkín, en Hanoi, dirigida por los contemporáneos de Phan para promover el movimiento independentista.

Phan y un colega, Đặng Tử Kính, abandonaron Japón por primera vez en agosto de 1905, llevando 50 copias del libro que fueron distribuidas a lo largo de todo Vietnam, y a partir de las cuales se hicieron más copias dentro del país. El estilo literario directo de Phan, sin el uso de alegorías, disgustó a los tradicionalistas, pero hizo al libro más accesible para la gente letrada que no había sido entrenada en la literatura clásica.

El Movimiento Đông-Du

Durante su estancia en Japón, Phan también inició la Sociedad Đông-Du (Visitar Oriente), con el objetivo de educar jóvenes vietnamitas en Japón. El número de estudiantes vietnamitas enviados a Japón llegó a 200 en 1908. Sin embargo, debido a presiones del gobierno francés, especialmente después de la firma del Tratado Franco-Japonés de 1907, Japón declaró a Phan “persona non grata” y lo expulsó del país en 1909.

Después de Đông-Du

En 1909, luego de ser deportado de Japón, Phan pasó a Hong Kong junto con Cường Để. Allí hizo planes para recaudar dinero y llevar a Tailandia a los estudiantes vietnamitas que habían estudiado en Japón pero que ahora se habían dispersado. Pero recibió noticias de un levantamiento armado en Vietnam, liderado por Hoang Ha Tam, así que reunió a sus camaradas en Hong Kong y envió a dos personas a Japón a comprar 500 rifles Arisaka. Sin embargo, luego comprar las armas, estos no tenían dinero para conseguir un barco que llevara los rifles hasta Vietnam. Así que, en julio, Phan viajó a Tailandia para pedirle a su gobierno ayuda en la introducción de las armas en Vietnam. El canciller tailandés se rehusó, alegando que sería un escandaloso incidente diplomático con Francia si la información se filtraba. De manera que Phan tuvo que regresar a Hong Kong y esperar a que llegara el dinero necesario para el contrabando. Sin embargo, el dinero nunca llegó, y llegó la noticia de que el organizador de la recaudación se había muerto y de que a la insurrección le estaba yendo mal. Entonces Phan decidió donar 480 de los rifles a las fuerzas de Sun Yat-sen en China. Luego trató de contrabandear los restantes 20 rifles vía Tailandia, camuflados como equipaje de primera clase. Este intento también falló. Phan pasó la primera mitad de 1910 mendigando en la calle, vendiendo sus libros y gastándose todo su dinero bebiendo en un bar. Esto fue así hasta que conoció a una anciana, Phan Po-Lin, quien acogió a todo el movimiento en su propia casa. Cuando llegaron fondos, planeó mudarse a Tailandia. Llegó allí en noviembre de 1910, junto con todos los estudiantes y seguidores que pudo, quienes se dedicaron a la agricultura allí.

La Liga para la Restauración de Vietnam

El Levantamiento de Wuchang ocurrió en China el 10 de octubre de 1911. Rápidamente se difundió y se declaró la República de China. Esto inspiró grandemente a Phan, ya que tenía muchos amigos entre los revolucionarios chinos. Phan pensaba que este nuevo régimen arreglaría todo lo que había de malo en la China anterior, y que se uniría con Japón para echar a los europeos y construir una Asia fuerte. Dejando el campo a cargo de sus camaradas, viajó a China para visitar a sus amigos allí.

La vieja Asociación para la Modernización de Vietnam se había vuelto ineficaz y sus miembros, dispersos. Hacía falta formar una nueva organización, con un nuevo espíritu inspirado en la revolución china. En marzo de 1912 se realizó una gran reunión. Se acordó formar un grupo nuevo: la Liga para la Restauración de Vietnam. Cường Để fue convertido en presidente y Phan en vicepresidente.

Se acordó defender una democracia en vez de una monarquía, a pesar de algunas objeciones de los miembros provenientes del sur de Vietnam. El único propósito de la organización sería expulsar a los franceses y establecer una república democrática. Sin embargo, sufrían de falta de financiamiento y de grandes dificultades para introducir sus panfletos revolucionarios en Vietnam. Además, el nuevo gobierno chino estaba demasiado ocupado con sus cuestiones internas, y no ayudó al movimiento más allá de aceptar a los camaradas vietnamitas en su sistema educativo.

También formaron una organización llamada “Asociación para la Revitalización de China”, dedicada a obtener apoyo chino para los movimientos independentistas de naciones asiáticas más pequeñas, comenzando, por supuesto, por Vietnam. Crearon un libro de estrategia militar y regulaciones para su ejército. Incluso acuñaron su propia moneda, para cuando tomaran el poder. Usando un centro médico como fachada, y con una oficina lujosa, lograron crear la impresión de que eran una organización grande y exitosa. Consiguieron que se les unieran cientos de personas y lograron vender grandes cantidades de su moneda. Sin embargo, no podían conseguir suficiente dinero para comprar más armas hasta que probaran ser capaces de un ataque militar de algún tipo. Así que Phan envió a cinco personas con unas pocas granadas a las tres regiones de Vietnam. Las granadas que enviaron al norte se usaron en un objetivo menor, el gobernador de la provincia de Thái Bình, dos oficiales y un restaurateur francés. Las que enviaron al centro a través de Tailandia no llegaron a Vietnam, y tuvieron que descartarlas. Las que enviaron al sur fueron usadas contra algunos vietnamitas. El ataque en el norte enfureció a los franceses, quienes exigieron que Phan fuera arrestado, pero el gobierno chino se rehusó. El valor de la moneda especial de Phan cayó dramáticamente luego de estos fracasos.

Su membresía disminuyó paulatinamente y aumentaron sus dificultades para entrar a Vietnam. Los cambios en el gobierno de la provincia china donde se encontraban dificultaron aún más las cosas. Así que tuvieron que cerrar su oficina y mandar a sus camaradas a dispersarse.

Vietnam durante la Primera Guerra Mundial

Hacia 1914, Phan fue arrestado por el gobierno chino y puesto en prisión bajo sospecha de ayudar a facciones chinas rivales del gobierno. La intervención del Ministro de Ejército chino impidió que lo mataran o que lo entregaran a los franceses, pero fue mantenido preso por casi 4 años, hasta 1917. En prisión escribió muchas biografías, incluyendo la suya, y otros libros. En el interín estalló la Primera Guerra Mundial. Vietnam siguió siendo parte del imperio francés durante la guerra, y muchos vietnamitas lucharon en ella. Unos 50.000 soldados y otros 50.000 obreros vietnamitas fueron enviados a Europa a luchar del lado de Francia en la guerra, y miles murieron en las batallas del Somme y Picardía, mientras que muchos más lo hicieron en el Medio Oriente. En aquella época se aludía a que ese había sido el “bautismo de fuego” de Vietnam. En total, más de 30.000 vietnamitas murieron en el conflicto, y 60.000 resultaron heridos. Además, en Vietnam mismo, los habitantes sufrieron los pesados impuestos para ayudar a financiar el esfuerzo de guerra francés. Numerosas revueltas anticoloniales durante la guerra fueron reprimidas fácilmente por los franceses en Vietnam.

En mayo de 1916, el rey de 16 años de edad, Duy Tân, escapó de su palacio con el objeto de formar parte de una insurrección de tropas vietnamitas organizada por Thái Phiên y Trần Cao Vân. Pero los franceses fueron informados del plan y los líderes fueron arrestados y ejecutados. Duy Tân fue destronado y desterrado a la Isla Reunión, en el Océano Índico. Uno de los alzamientos más exitosos en este período ocurrió en la provincia norteña de Thái Nguyên. Unos 300 soldados vietnamitas se rebelaron y liberaron a 200 prisioneros políticos, a quienes entregaron armas junto con otros varios cientos de pobladores locales. Los rebeldes capturaron el pueblo de Thái Nguyên por varios días, esperando la ayuda de los nacionalistas chinos. Pero ésta no llegó y los franceses retomaron el pueblo y persiguieron a la mayoría de los rebeldes.

Mientras estaba en prisión, Phan dispuso que algunos de sus camaradas se encontraran con enviados del gobierno alemán en Tailandia. Los alemanes donaron una enorme cantidad de dinero y prometieron más si los camaradas podían lograr una acción espectacular contra los franceses en Vietnam. Estos intentaron una acción, pero fracasaron completamente, gastando todo el dinero en el proceso.

Luego de su liberación, Phan viajó a Beijing y a Japón, y luego a varias partes de China para intentar volver a Vietnam. Cuando eventualmente llegó a la frontera entre la provincia china de Yunnan y Vietnam, se enteró de que la guerra había terminado y de que sus planes para usarla en contra de los franceses habían resultado inútiles. Luego de esto, Phan vagó por China durante años, sin lograr nada significativo. Ponderó colaborar con los franceses, quienes ahora estaban gobernados por el Partido Socialista, y hasta escribió un librito acerca de por qué la colaboración con los franceses podía ser buena. Más tarde cambió de opinión y culpó a Phan Ba Ngoc por esta deriva, siendo este asesinado por uno de los partidarios de Phan, por colaborar con los franceses.

Relación con los socialistas

A comienzos de 1921, Phan comenzó a estudiar el socialismo y la Unión Soviética, con la esperanza de obtener asistencia de ese país o de grupos socialistas. En este período, tradujo al chino un libro de Fuse Katsuji titulado Un relato sobre la Revolución Rusa. Luego viajó a Beijing para encontrarse con los representantes soviéticos Grigori Voitinsky y Lap. Lap prometió que la URSS educaría y pagaría a todos los estudiantes vietnamitas que Phan quisiera enviarles, siempre que estuvieran dispuestos a difundir el socialismo y militar por la revolución al regresar a Vietnam. Lap estaba deseoso de saber más sobre la situación política en Vietnam, ya que Phan era el primer revolucionario vietnamita que se contactaba con ellos. Lap le pidió a Phan que escribiera un libro en inglés acerca de la situación, pero Phan no pudo hacerlo ya que no hablaba inglés. Más tarde, Phan escribió sobre los rusos: “Una cosa que no puedo olvidar es cuán dignos, corteses y sinceros me parecieron los rusos. Su lengua y sus expresiones eran a veces calmas y a veces vigorosas”.

Correspondencia con Hồ Chí Minh

A finales de 1924, Hồ Chí Minh regresó de Moscú a Cantón. Hồ y Phan se escribieron varias veces acerca de los planes de crear una nueva organización que Phan estaba fraguando. Phan había sido amigo del padre de Hồ, y había conocido a Hồ de niño. Tenían interés en encontrarse de nuevo, pero nunca tuvieron la oportunidad.

Captura final

En 1925, Phan llegó a Shanghai en lo que creía que sería un viaje corto para asuntos de su movimiento. Debía encontrarse con Hồ Chí Minh, quien en ese entonces usaba el alias “Ly Thuy”. Hồ había invitado a Phan para discutir asuntos de interés común. Hồ se encontraba en Cantón, en la Embajada Soviética, trabajando como secretario, traductor e intérprete. Según el autor anticolonialista y anticomunista vietnamita Hoàng Văn Chí, supuestamente Hồ, a cambio de 100.000 piastras, habría informado a la policía francesa de la llegada de Phan. Phan fue arrestado por agentes franceses y transportado de vuelta a Hanoi. Esta versión es disputada por Sophie Quinn-Judge y Duncan McCargo, quienes afirman que es una leyenda creada por autores anticomunistas, dado que los reportes de Lam Duc Thu demuestran que los franceses ya tenían toda la información que necesitaban a través de sus propios espías. También según Quinn-Judge y McCargo, Hồ no tenía motivos para eliminar a Phan, quien lo consideraba más como un sucesor que como un competidor. Por otra parte, Phan nunca denunció a Hồ por lo ocurrido, sino a otra persona, llamada Nguyễn Thượng Huyền:

“No me di cuenta de que cada minuto de mis actividades estaba siendo reportado a los franceses por Nguyễn Thượng Huyền, un hombre que vivía conmigo y a quien yo apoyaba. Cuando este Nguyễn Thượng Huyền llegó por primera vez a Hangchow, estaba con Tran Duc Quy. Tenía bastantes dudas acerca de él, pero más tarde me dijeron que era el sobrino nieto de Main Son (Nguyễn Thượng Hiền), versado en chino clásico, poseedor de un título de licenciado (cử nhân) y familiarizado con el francés y el vietnamita. Debido a sus habilidades, lo mantuve como mi secretario, sin sospechar que era informante de los franceses”.

Cuando Phan fue capturado y trasladado de vuelta a Hanoi, fue mantenido en la Prisión de Hỏa Lò. Al principio las autoridades francesas no revelaron su identidad, para evitar los disturbios, pero rápidamente se filtró esa información. Luego fue enjuiciado bajo acusaciones que venían de 1913, cuando se lo había sentenciado a muerte en ausencia. Las acusaciones incluían incitación al asesinato y proporcionar armas usadas para cometer asesinato en dos incidentes, que habían resultado en la muerte de un gobernador vietnamita el 12 de abril de 1913, y de dos militares franceses el 28 de abril de 1913. El tribunal sentenció a Phan a trabajos forzados perpetuos.

Fue liberado de prisión el 24 de diciembre de 1925 por el Gobernador General, Alexandre Varenne, debido a la presión pública. Fue puesto entonces bajo arresto domiciliario en una casa en Huế perteneciente a Nguyễn Bá Trác. Trác había sido miembro del movimiento Đông-Du, pero luego se había convertido en un colaborador activo de los franceses. Los guardias franceses mantenían a Phan bajo vigilancia, desalentando así las visitas de sus seguidores. Ulteriores protestas provocaron que las autoridades le permitieran mudarse a otra casa que había sido dispuesta por sus seguidores. Era una casa con techo de paja, dividida en tres secciones y con un jardín mediano. Aquí pudo recibir a sus partidarios, y a sus hijos y nietos. En 1926, Phan presidió un homenaje al recién fallecido Phan Chu Trinh en Huế. En 1931 también dio un discurso en una manifestación en celebración del aniversario de la insurrección de Yen Bai, durante el cual Lý Tự Trọng disparó y mató a unos oficiales de la policía secreta francesa que podrían haber estado ahí para asesinarlo. Phan pasó sus últimos 15 años viviendo apaciblemente en Huế. Frecuentemente se relajaba tomando un bote a través del Río Sông Hương. Murió el 29 de octubre de 1940, cerca de un mes después de la invasión japonesa a Vietnam.

Hoy en día, la mayoría de las ciudades en Vietnam tienen calles importantes con su nombre.